La Expo Revestir 2026, realizada la semana pasada en São Paulo, confirmó lo que ya venía señalándose en las principales ferias internacionales: el sector de revestimientos atraviesa un cambio sensorial. En los stands del São Paulo Expo, la experiencia táctil ganó el protagonismo que las interfaces digitales habían ocupado en ediciones anteriores, y el storytelling comenzó a compartir espacio con el propio producto en la comunicación de las marcas. El equipo de Design de Producto y Marketing de Impress estuvo presente en la mayor feria de revestimientos de América Latina para acompañar los lanzamientos.
El movimiento más evidente fue el desplazamiento del foco hacia el universo que rodea al producto. Varios expositores construyeron narrativas conceptuales profundas, ancladas en referencias culturales, filosóficas y naturales, utilizando el stand como soporte para contar estas historias. Los puntos de partida fueron diversos: desde la biofilia hasta referencias de la flora brasileña, desde especias hasta desfiles de moda con creaciones inspiradas en la Mata Atlántica. En todos los casos, el producto llegaba al visitante ya situado dentro de un contexto de significado. “Lo que más llamó la atención fue la profundidad con la que los expositores trabajaron sus conceptos a partir de una referencia construida desde la inspiración hasta la forma en que el producto se presentaba al tacto”, observa Gianna Stabach, coordinadora de Marketing de Impress.

Este cuidado también apareció en el rescate de la propia trayectoria de las marcas. Líneas de tiempo y referencias al legado de las empresas compartieron espacio con los lanzamientos, señalando que la historia institucional funcionó como argumento de producto. La identidad de marca y el portafolio, que tradicionalmente ocupaban territorios separados en la comunicación del sector, convergieron en una misma narrativa.
Si en ediciones anteriores la tecnología digital dominaba las experiencias interactivas de los stands, Revestir 2026 invirtió esta lógica. La interacción más presente fue la física: tocar las muestras, percibir las texturas con las manos, comparar el producto con su referencia natural. Los expositores incorporaron materiales orgánicos para componer moodboards y crearon ambientaciones que apelaban al olfato y al tacto. “La experiencia fue más analógica. Podías tocar, percibir el aroma, comparar el producto con la madera o la piedra que lo inspiró. Había algo muy concreto en esa propuesta, muy diferente de las ediciones en las que todo pasaba por una pantalla”, describe Carolina Vitola, coordinadora de Design de Impress. En un mercado cada vez más mediado por lo digital, este regreso a lo físico recuperó valor como diferencial.
En el campo de los lanzamientos, la naturaleza continuó siendo la fuente primaria de inspiración, pero con un enfoque más preciso que en ediciones anteriores. Las colecciones partieron de recortes específicos: ciclos de luz desde el amanecer hasta el anochecer traducidos en paletas de color, especies vegetales como punto de partida para texturas, o especias utilizadas como clave cromática. “La inspiración en la naturaleza estuvo presente en prácticamente todos los stands, pero lo que sorprendió fue la especificidad con la que cada marca tradujo eso en producto”, afirma Adelita Lenartowski, diseñadora de producto de Impress.

Las maderas clásicas regresaron con fuerza, con patrones que remiten a la chapa natural y especies típicamente brasileñas trabajadas en tonos que preservan el color característico de cada madera. El patrón catedral alargado fue uno de los más recurrentes. La impresión digital avanzó como recurso técnico en colecciones más conceptuales, con reproducciones capaces de capturar la veta, la textura y las variaciones cromáticas de elementos naturales con un grado de fidelidad que hasta hace poco era inviable a escala industrial. Algunos fabricantes destacaron precisamente en esta dirección, presentando innovaciones en textura y acabado que ampliaron el repertorio disponible para el diseño de superficies. Los unicolores también tuvieron una presencia relevante en la edición, con una amplia paleta cromática y diversidad de acabados. Los tonos marrones, los rojizos y el borgoña llamaron la atención en distintas colecciones, señalando que esta familia de colores ha ganado nuevo impulso en el mercado de revestimientos.

En el segmento de cerámica, el destaque estuvo en las superficies de acabado más suave. Las piedras con vetas marcadas dieron paso a versiones más planas, en tonos grisáceos, beige y off-white, manteniendo la inspiración natural sin recurrir a la dramaticidad de las texturas más rústicas. También aparecieron cerámicas con referencias a tradiciones vernáculas brasileñas: el color de la terracota, los tonos de la arcilla y rosados terrosos que evocan conexión con la tierra y con los materiales de origen. Un movimiento particular llamó la atención por su consistencia entre los expositores: piedras y cerámicas teñidas en colores poco habituales, con incursiones en azul y verde que aportaron un acento contemporáneo al repertorio mineral.
La brasilidad fue otro hilo conductor de la edición, presente en distintas categorías y lenguajes. En el segmento de pinturas, marcas consolidadas apostaron por el rescate de la nostalgia y la latinidad como concepto, con referencias a la música brasileña y homenajes a ciudades como Río de Janeiro. Este movimiento reforzó una tendencia que venía ganando fuerza en el diseño nacional: la valorización de una identidad estética que encuentra en el repertorio cultural brasileño su principal materia prima.

Una de las percepciones más relevantes del equipo fue la consolidación de la sostenibilidad como elemento estructural en los stands. Espacios dedicados al reúso de agua y al aprovechamiento de residuos aparecieron integrados a la presentación de las marcas, ya no como secciones separadas. El ESG se convirtió en un argumento central, y el visitante fue invitado a comprender a la empresa también a partir de su compromiso con el entorno. Revestir 2026 fue una edición de profundización. El sector eligió construir significado antes de generar impacto, y esa decisión se hizo visible en cada detalle: desde el concepto del stand hasta la especificidad de las colecciones presentadas.
