El Salone del Mobile de Milán llegó a su 64ª edición bajo el tema A Matter of Salone, una reflexión sobre el papel de la materia en el diseño contemporáneo. La propuesta central de esta edición es cuestionar qué significa proyectar hoy, partiendo del origen de los materiales como criterio de proyecto, abarcando durabilidad, sostenibilidad y el significado que un objeto adquiere a lo largo del tiempo, más allá de la estética. Con más de 1.900 expositores distribuidos en más de 169.000 metros cuadrados, la feria reafirma su escala, pero lo que define el Salone 2026 es la adhesión de las marcas a esta orientación conceptual.
Existe una directriz clara hacia el tacto y la experiencia sensorial de los stands, con proyectos que buscan acogimiento y conexión emocional más que impacto visual inmediato. Las formas orgánicas ganan espacio frente a lo más asertivo y geométrico. La pregunta sobre el origen de lo que se utiliza, sobre la durabilidad y sobre lo que el material deja atrás, se incorpora a los proyectos de forma más concreta que en ediciones anteriores, con elecciones que resisten la obsolescencia y acabados que envejecen bien. Es una visión de diseño que apuesta por la permanencia.

Para Cristiane Silveira, designer de Impress que acompaña la feria presencialmente, Milán funciona como un termómetro de lo que está ocurriendo ahora y de lo que aún está por llegar. Lo que observa en esta edición es que los productos y los espacios pasan a transmitir experiencias y sensaciones que van más allá del objeto en sí. Lo artesanal y lo tecnológico conviven en un mismo proyecto sin que uno anule al otro, y los espacios adquieren significado precisamente en esa convivencia. La textura concentra esta intención: una búsqueda de naturalidad que trabaja el diseño sensorial de forma directa.

En el campo del color, Cristiane describe maderas claras con un matiz amarillento con buena presencia en la feria, mientras que los tonos medios cálidos como amendoado y castaño dorado muestran un crecimiento consistente. Los oscuros aparecen en referencias cercanas al whiskey. En los revestimientos unicolores, predominan los neutros cálidos, con un suave rosado que gana espacio junto a los tonos terrosos. “Un verde azulado que dialoga con el Horizon, color del año de Impress, confirma su relevancia en el contexto internacional”, comenta. Los burdeos y marrones más profundos aparecen de forma puntual y delicada.
En esta edición, el Salone también alberga la EuroCucina, muestra bienal dedicada al universo de la cocina, cuya edición 2026 confirma lo que el sector ya venía señalando: la cocina ocupa un papel cada vez más estructurante dentro del hogar. Las propuestas reflejan este enfoque con ambientes más integrados a lo social y soluciones discretas que hacen el uso más fluido, con la tecnología incorporándose al proyecto sin destacar. La inteligencia artificial comienza a aparecer con mayor consistencia, integrada en funciones que simplifican el uso cotidiano, y la sostenibilidad sigue profundizándose en los materiales y en las decisiones de diseño.

Jessica Hori, gerente de producto y marketing de Impress, describe el Salone y la EuroCucina 2026 como ediciones más contenidas y comerciales, con fuerte presencia de clásicos italianos. En las maderas, nogales y robles aparecen en sus tonalidades naturales, pero con disposiciones más tranquilas. Un leve destaque para las chapas de pino en tonalidad oscura y fondo caramelo/dorado que están de regreso. “La neutralidad cromática es amplia, guiada por beiges mantecosos o levemente rosados. Los verdes grisáceos tienen buena presencia y los azules aparecen más desaturados y en menor volumen que en ediciones anteriores”, explica. Los marrones surgen en diversas gradaciones, desde el moka hasta un tono más oscuro y ligeramente rojizo que, dependiendo de la iluminación, se aproxima al burdeos.

Los acabados llaman la atención, con vidrios acanalados y con efectos martillados apareciendo con frecuencia, metales con marcas de oxidación que generan superficies irregulares con variaciones de color y piedras integradas en encimeras y revestimientos. Para Jessica Hori, “lo que Milán muestra este año es que el sector está más interesado en consolidar que en sorprender. Las marcas llegaron con propuestas bien resueltas, sin grandes experimentos, y eso dice mucho sobre el momento del mercado”.
